Vivienda situada en Carabanchel, en una finca con ascensor, ubicada en décima planta, lo que le da algo que muchos anuncios prometen y pocos cumplen: altura, luz y vistas despejadas. Aquí no miras al patio del vecino ni cuentas ventanas enfrente.
La vivienda cuenta con una superficie generosa y una distribución cómoda y lógica, con tres dormitorios y dos baños, pensada para una familia, para quien necesite espacio real o para alguien que no quiera vivir encajonado. Los metros están bien repartidos, sin pasillos absurdos ni zonas muertas, y permiten una vida diaria fluida y práctica.
La altura marca la diferencia. Más tranquilidad, menos ruido, mejor ventilación y una sensación de amplitud que no se consigue en plantas bajas o intermedias. Es un piso que se siente sólido, habitable y con margen para personalizarlo sin tener que rehacerlo entero.
Una opción muy equilibrada en Carabanchel, tanto para residencia habitual como para quien busque una vivienda amplia en un barrio consolidado, bien conectado y con servicios de sobra. Altura, espacio y funcionalidad. Eso es lo que se vende aquí.
Amueblado:
Parcialmente amueblado